Comenzando a platicar sobre
películas francesas, y es que hace tiempo que no veía esta película, que desde la
primera vez, me cautivó, y sobre todo por la actriz que, sin duda, es una de
mis actrices favoritas. Marion Cotillard desarrolla la vida de la cantante
Edith Piaf, (personaje que desarrolló una voz impresionante, no por nada le
dieron el pseudónimo que la llevó a ser una de las grandes cantantes francesas: Piaf, es decir,
gorrión).
La historia se desarrolla en
varios momentos de su vida. Hay saltos temporales para mostrar cada momento de
la vida de Edith. El film nos muestra la vida tan denigrante por la que tuvo
que pasar Edith Piaf, una niña que desde pequeña, tenía que acompañar a su
madre por las calles de Belleville para ganarse el pan diario. La madre cantaba
en las calles y estaba a la espera de la caridad de los demás.
